Atención veterinaria a domicilio: una nueva forma de mirar la salud animal

Atención veterinaria a domicilio: una nueva forma de mirar la salud animal


Columna de opinión, Dr. Jonh Gómez, vocero Consejo Regional de Atacama del Colegio Médico Veterinario de Chile

Compartir

Durante décadas, la atención veterinaria ha estado asociada casi exclusivamente a una clínica  veterinaria. Para tutores, llevar a su mascota al veterinario implica tiempo, traslados y, en ocasiones altos niveles de estrés para el animal. Sin embargo, en los últimos años ha comenzado a consolidarse una alternativa que invita a replantear la forma en que entendemos la medicina veterinaria: la atención a domicilio.

Este modelo no surge como moda, sino como una respuesta a una necesidad concreta. Las mascotas no viven en clínicas, viven en hogares. Evaluarlos en su entorno cotidiano permite observar conductas, rutinas y relaciones que muchas veces pasan desapercibidas en una consulta tradicional.

Uno de los principales beneficios es la reducción del estrés. Para muchas mascotas, el traslado, la sala de espera y el contacto con otros animales son experiencias negativas que puede alterar su comportamiento e incluso sus signos clínicos. En casa, en cambio, el examen físico suele ser más sencillo, el manejo más respetuoso y la experiencia menos traumática. Además, este tipo de atención permite una mirada más integral del paciente; se puede evaluar el ambiente, la alimentación real, los espacios de descanso y las dinámicas familiares, entregando recomendaciones más ajustadas a la realidad de cada hogar. Esto no solo mejora la prevención de enfermedades, sino que fortalece la educación de los tutores y promueve un cuidado más consciente y responsable.

La medicina veterinaria a domicilio es especialmente valiosa en pacientes geriátricos, animales con enfermedades crónicas, problemas de movilidad o mascotas que presentan miedo o agresividad en la clínica. En estos casos, puede marcar una diferencia significativa en su bienestar y calidad de vida.

Es importante tener claro que este modelo no reemplaza por completo a la atención presencial en una clínica veterinaria; procedimientos, hospitalizaciones, cirugías, entre otros, requieren infraestructura específica y debe ser exigida de esa manera.

La veterinaria a domicilio representa un abordaje distinto. A veces, para entender mejor a una mascota, no es necesario moverla de su lugar, sino aprender a verla donde realmente vive.


Compartir
Califica la noticia