Atún Rojo en Peligro de Extinción

Atún Rojo en Peligro de Extinción


La sobrepesca ha llevado al atún rojo a un paso de la extinción, bajo la enorme presión de la industria y de la escasa fiscalización.

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La especie del atún rojo está en serio peligro de extinción. Este pez majestuoso se encuentra en el centro de la cadena alimentaria marina: sin ellos, los ecosistemas océanicos podrían colapsar. La situación es dramática: la población de atún rojo (también llamado de aleta azul) del Atlántico se ha visto reducida a apenas un 15% de sus niveles históricos, mientras la pesca del atún se está convirtiendo en un negocio dominado por grupos que manejan un mercado negro de US$ 4.000 millones. Por un solo atún de esta especie pueden llegar a pagarse US$100.000. Y muchos pescadores están engañando a los reguladores con datos falsos, sorteando los sistemas de vigilancia existentes, pescando de manera descontrolada y vendiendo pescado ilegal, sin control alguno. Todos los responsables de garantizar la protección y sostenibilidad de las poblaciones de atún rojo están fracasando. La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA), el organismo regulador mundial que se reúne a partir de esta semana, ha hecho caso omiso a las recomendaciones de sus propios científicos para que se prohíba su pesca; el Comisario de Pesca de la Comisión Europea (CE), que inicialmente propuso medidas de emergencia, está siendo desautorizado por los Estados miembros. La propia CE ha venido subvencionando buques especialmente equipados para la sobrepesca, y los principales países que comercian el atún han superado las cuotas de la CICAA ilegalmente. De seguir así, esta enorme negligencia podría acabar con el atún rojo por completo. Hoy en día, las ganancias que genera el atún son controladas por una reducida élite pesquera con una tecnología muy sofisticada, y que gestiona potentes buques de cerco y granjas de engorde de atún. Pero el resto de las comunidades cuyo medio de vida es la pesca están sufriendo pérdidas enormes. Es más, este saqueo nos afecta a todos: como el atún rojo se encuentra en la parte superior de la cadena alimentaria, su extinción por motivos comerciales podría desencadenar un efecto dominó con consecuencias nefastas. En pocas palabras: sin grandes peces depredadores, los peces medianos se comerán a todos los peces pequeños y no quedará nadie para comerse a los microorganismos. En unas pocas décadas, esto podría llevar a la defunción de nuestros océanos, que acabarían habitados principalmente por medusas y fango. Irónicamente, Japón podría acabar siendo el gobierno más activo en busca de fuertes medidas durante la reunión de la CICAA. La Agencia Japonesa de Pesca asegura que los consumidores japoneses "tal vez deban olvidarse del atún rojo por el momento", mientras que la Corporación Mitsubishi, uno de los compradores más importantes del mundo, ha anunciado su compromiso de proteger stocks de atún rojo, apoyar los santuarios de desove y reducir las compras para permitir la recuperación de poblaciones amenazadas. Para mayor información, visite este link.
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